España va en decandencia. Aquella que tuvo un imperio en el que no se puso el sol. Aquella donde por sus calles paseaban grandes artistas, pero artistas de verdad. No de los que hay ahora. Hoy, va en decadencia muy a mi pesar. Tradiciones por las que somos reconocidos mundialmente, hoy le echamos tierra por lo alto nosotros mismos. Nunca aprenderemos que cuando tenemos algo de cierto valor lo tiramos por la borda pero por nuestra mera y simple culpa. Sí, hay que decir que no todos los españoles son iguales, cierto es. Esos que defienden nuestras morales, son tachados de falangistas o denominados " hijos de Franco". Si no me entienden, sigan leyendo.
Entraré en detalles. El otro día Carlos Herrera, recordemos un famoso periodista nacionalmente conocido, publicó en su cuenta personal de Twitter una instantánea que reflejaba una procesión de una imagen mariana al paso por una de las calles de su recorrido, calle que se encontraba en total auge por dicho evento. Desconozco tanto la talla como el lugar. En la misma red social y misma publicación una cuenta que no tiene un perfil verídico de una persona arremetió contra el periodista con " ya estamos paseando muñecos?". Hecho a lo que respondió, sin taparse la boca, el mismo en su defensa al sentirse ofendido con "Paseando a tu puta madre". Me encantaría defender tal situación pero pienso que mejor no se puede contraatacar. No quiero decir que la mejor manera sea esa, mediante el insulto, pero tampoco la de callarse ante tantas faltas de respeto de las que recibimos en estos tiempos sea lo más adecuado. Porque los cofrades somos respetuosos por encima de todo. Ya son muchas las burlas que se reciben hacia nuestras imágenes.
Para colmo, la mayoría de periódicos que se posturan en la izquierda, tachan a Carlos Herrera de Falangista o como he dicho antes "hijo de Franco". Veo que solamente es ciego quien no quiere ver, está claro que en este país quien pide más respeto es quien lo falta. Mientras el colectivo cofrade, con la palabra respeto por delante, es el que siempre sale perdiendo. Una pena que nuestro color por excelencia sea el mismo que en el congreso nos quiera suprimir. Preferiría que suprimieran las sustancias que consumen ellos antes de entrar en tal habitáculo.
Parece ser que está de moda arremeter contra nuestras tradiciones, cuando las personas que queremos que sigan teniendo un hueco en nuestra vida, sólo pidamos respeto a los demás. Una penas que tan grande país se vaya al garete por gentuza, que no tiene otro nombre, como esta. Pero aún así, las pocas personas que tenemos ese sentimiento patriota debemos de estar orgullosos de España. No nos dejemos llevar por estos caras duras que nos joden nuestras raíces.
Autor: Rafa Murillo
Twitter: @murillochico_2
lunes, 8 de agosto de 2016
En el ojo de la crítica.
14:16:00
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