Mientras en la ciudad brasileña de Río de Janeiro se celebran los Juegos Olímpicos de verano en un ambiente de convivencia multicultural, en las entrañas de Europa chispea fuego por el continuo abuso de musulmanes a la religión católica. Una actitud desoladora que hace que reflexionemos sobre el retraso que está viviendo el mundo por un problema de respeto y convivencia racial y religiosa.
Una de las numerosas ciudades europeas que están padeciendo ataques por musulmanes es Venecia. El pasado 12 de julio en la iglesia de San Jeremías, una joven magrebí se abalanzó sobre un crucifijo al que rompió el brazo.
Pero esto no es todo. Este domingo el párroco de la iglesia de San Zulian(Venecia), Massimiliano D’Antiga, ha denunciado la profanación que ha sufrido su capilla recientemente. Cuatro mujeres musulmanas que entraron en la iglesia con el rostro oculto tras un velo, se acercaron al crucifijo y escupieron sobre él. A continuación, ha explicado que salieron del lugar sagrado escondiéndose entre los turistas presentes en la iglesia.
Concretamente, este templo ha sufrido más ofensas. Como el caso de dos jóvenes árabes que se acercaron al altar para recibir la comunión y cuando el sacerdote les dio la Sagrada Forma, la escupieron y huyeron del templo. Asimismo, católicos que acuden regularmente a esta iglesia, contemplan a musulmanes que rezan sus oraciones en el interior de la iglesia.
Autor: Jesús Pérez



